Una escapada a Campeche

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Sumérgete en la legendaria belleza de Campeche, que hace muchos ayeres era conocida como Can Pech o Kin Pech, como señalan los investigadores. Al visitar Campeche vivirás una enriquecedora escapada ideal para un fin de semana, conócela con Catherwood Travels acompañado por un guía profesional y viajando en vehículos de lujo, así como todas las comodidades. Campeche es un estado de México ubicado en la península de Yucatán, su historia va desde ruinas mayas hasta piratas, y esta riqueza se ve reflejada en sus atractivos turísticos.

El recorrido desde Mérida bien podría comenzar con una visita a Becal, un pintoresco pueblo famoso por sus sombreros de Jipi Japa, una vez ahí podrás admirar su encantadora iglesia del siglo XVII, el enorme monumento dedicado a los sombreros y las cuevas originales donde los grupos de artesanos trabajan, irte de aquí sin un souvenir será prácticamente imposible, acercarte a los artesanos y conocer lo laborioso del proceso para elaborar estos sombreros te harán valorar mucho más estos bellos productos que bien cuidados pueden durar una vida.

Después de conocer Becal recomendamos continuar a la capital de este estado, San Francisco Campeche, que tiene uno de los 10 centros históricos más bonitos de México de acuerdo con la UNESCO, pues cuenta con más de 2 mil fachadas de la época colonial. Por si esto no fuera suficiente, es una ciudad única en su tipo, ya que fue una ciudad amurallada, debido a los constantes ataques de piratas, que aún cuenta el día de hoy con vestigios de este sistema de protección y que se han convertido en interesantes museos. Entre los lugares que recomendamos conocer en este recorrido se encuentran el Fuerte de San Miguel, la Iglesia de San Román, el recinto amurallado, Puerta del Mar, Baluarte de la Soledad, Centro Cultural Casa 6, Casa de Artesanías, su Catedral y su malecón.

Hablando de gastronomía Campeche tiene una buena oferta de platillos de mar, con cazón se preparan panuchos, empanadas, tamales, tacos y el famosos pan de cazón, platillo que conoció al mundo en este paradisiaco lugar y se cocina con tortillas de maíz, frijol colado y cazón entomatado. El pámpano en escabeche es otro platillo delicioso, así como lo son los camarones al coco, al natural, en paté, en cóctel y en platillos calientes. El chile x’catic se prepara capeado y relleno de cazón. Es único el sabor de su papaché, que se cría en los manglares de la zona, en fin, al visitar Campeche cada comida será un auténtico placer.

La capital tiene mucho que ofrecer, pero conocer el resto del estado es necesario cuando visitas Campeche, dependiendo de tu ritmo podemos programar visitar cenotes, playas, alguna de sus 16 zonas arqueológicas, entre las que destaca Edzna, antiguas haciendas y Calakmul, la reserva natural protegida más grande del país.
Edzna: Se considera que esta urbe llegó a ocupar una extensión aproximada de 25 km2 y, hasta la fecha, se han localizado un poco más de 200 estructuras, entre basamentos, plataformas, edificios y conjuntos habitacionales, de los cuales se han explorado las construcciones que están alrededor de la Gran Plaza, como la Gran Acrópolis, la Plataforma de los Cuchillos, el Anexo de los Cuchillos, la Casa Grande o Noholná, un sacbé o camino blanco, un juego de pelota, un conjunto de templos al sur de la Gran Plaza y la Pequeña Acrópolis, entre otros.

Calakmul: Se trata de una reserva de la biosfera nombrada Patrimonio Mixto de la Humanidad, es el primer lugar de México en recibir esa mención y el tercero en Latinoamérica, después de Machu Picchu y Tikal. Abarca 723 hectáreas de manglar y es la mayor reserva de selva tropical en México, para que te formes una idea, es aún más grande que la selva Lacandona. Hogar de 350 especies de aves, 500 de mariposas, 96 de mamíferos, 1,600 de plantas y, sobre todo, casa del jaguar, el auténtico rey de la selva.
Lo impresionante del sitio es que es como entrar a un pueblo fantasma maya, todo parece tan recién abandonado, que aún encontrarás pedacitos de cerámica a tu paso, tallada o pintada, e incluso trozos de jadeíta que la lluvia barre de entre los árboles y riega por ahí.

Para hospedarte existen muchas opciones, incluidas antiguas haciendas rehabilitadas como hoteles de lujo, una de ellas es Uayamon, una hacienda que mezcla el lujo de un hotel de cinco estrellas, el encanto de sus construcciones antiguas y las modernidades del máximo confort. La piscina del hotel por otro lado es simplemente espectacular, construida en uno de los antiguos edificios de la hacienda, rodeada por muros de piedra y con las columnas aún en pie … tiene un encanto y personalidad únicos que le han hecho merecedora de reconocimientos y es uno de los rasgos distintivos de la hacienda.